Editorial

Jugando las últimas cartas

A.C. Mercado-Harvey y Rolando Cárdenas

Como buen juego de póker, esta semana el bloque político del Apruebo sacó el as del acuerdo para reformar, si gana el Apruebo. El lado contrario ahora tendrá que mostrar el juego, tras el plebiscito, y veremos si era bluf o no la idea de comenzar un nuevo proceso constituyente. Eso, siempre y cuando gane el Rechazo. Quedan 3 semanas y eso, en política, es una eternidad. Antes de entrar en la arena política, les presentamos los artículos que contiene la edición de esta semana de El Regionalista.

Edison Ortiz hace un interesante análisis sobre la narco-escuela y nos da tres ejemplos concretos de la violencia con armas de fuego en nuestra región. El último, ocurrido en Machalí, al lado de la capital regional. Aquel fenómeno de los narcos en los colegios, que tan bien quedó retratado hace una década en la serie televisiva El reemplazante, es un termómetro de la agitación social que hemos tenido y que está por venir.

Patricio Escobar, por su parte, nos comparte sus reflexiones sobre la generación digital (milénicos) y analíticos (boomers). Sus observaciones son particularmente atingentes, si tomamos en cuenta las tensiones que vemos en las facciones que hoy componen el gobierno de Gabriel Boric, entre la vieja política y la nueva.

Comprometidos en la información del texto constitucional y sus implicancias, Yasna Araya, esta vez en coautoría con su sobrina, Alexandra Cortés, nos presenta su análisis sobre los cambios constitucionales en América Latina, concluyendo que Chile llega tarde a estas transformaciones que van con los tiempos que vivimos.

La campaña en tierra derecha

Quedan exactas tres semanas de campañas, y los 15 días finales serán absolutamente decisivos, ya que en todas las últimas elecciones un porcentaje no menor de electores decide su voto a último minuto. Y este electorado hizo ganar a Bachelet y a Piñera sucesivamente, por tanto, es un electorado líquido que puede seguir impulsos de último momento, en cualquier dirección. No sabemos aún el impacto de la franja, pero no han estado particularmente creativas y la campaña en redes es más bien una retahíla de descalificaciones y fake news.

El Rechazo inició esta campaña con una gran ventaja, producto del proceso en dos direcciones: la composición de la Convención en grupos de intereses específicos, que eran incapaces de mirar global y sistémicamente el instrumento convencional y, por otra, una tendencia performática que hizo perder credibilidad a la Convención en su conjunto.

El Apruebo tiene como su gran activo una capacidad mayor de despliegue en terreno y, a la vez, una mayor cantidad de liderazgos en el espacio regional y local. El día jueves recién pasado ha realizado una previsible y altamente necesaria jugada, que es establecer un conjunto de reformas a realizar a la propuesta constitucional, en caso de ganar su opción. Temas sensibles como la plurinacionalidad, sistemas de justicia, propiedad, salud, educación entre otros, buscando entregar certezas a un electorado en que enfrenta esta elección, con la incertidumbre como emoción dominante.

Por cierto, dejaron temas innecesariamente sin ponerles borde, además que claramente podemos diferenciar un grupo de partidos que han plantado con mucha convicción este camino: el PPD, FREVS, entre otros, y aquellos que lo están haciendo para no ser criticados, en caso de que gane el Rechazo y evitar ser acusados que el resultado es producto de su intransigencia. ¿Qué falta para que se transforme en una jugada política mayor? Increíblemente, el apoyo del denostado Ricardo Lagos.

Estamos en un escenario tremendamente polarizado, con credibilidad cero en instituciones y grupos que transformará el día 5 de septiembre en una gran prueba de la capacidad del gobierno del presidente Boric, independiente del resultado.

A Jackson le llueve sobre mojado, ya que la Contraloría indica que no se ajustó a la prescindencia, al hacerse cargo de canalizar las reformas al nuevo texto si gana el Apruebo. Además, hay otro elemento disruptor, fuera del sistema que la acción armada de los grupos radicales mapuche, su creciente actividad, que inclusive pudiera haber llegado hasta nuestra región. Lo decimos en condicional, ya que aun cuando no se establece con claridad si ello fue así, sumado a la eliminación del estado de excepción en el nuevo texto propuesto, puede significar un mayor caudal de votos al Rechazo.

Bengoa, un conocedor del tema mapuche, primer director de la Conadi, intento una mediación pública solicitando una tregua, la respuesta de Llaitul, líder de la CAM, fue lo suficientemente clara y descalificatoria como para entender que estos grupos escalarán al máximo posible el conflicto.

A propósito de la superioridad moral

El ministro Jackson y sus declaraciones sobre la superioridad moral, plantea un tema muy interesante, ya que no permite analizar los cambios de una sociedad que miramos cada día con más perplejidad y sorpresa. En un artículo, que se pública en la edición de hoy de El Regionalista, Patricio Escobar, realiza un interesante análisis de dos generaciones, los analógicos y los digitales, es decir, la generación política que va de salida y la nueva generación que se instala en el poder.

Agrego dos elementos complementarios. Carlos Peña, a propósito de las declaraciones del ministro, establece que hay una diferencia entre estas dos generaciones: una, la mayor, viene de un mundo en que se consideraba que todo era política; la nueva generación asume que todo es social. Esa diferencia nos hace acercarnos a la realidad y sus problemas de manera absolutamente diferente, por eso las críticas a la “cocina” en la gestión política, al negociar y buscar acuerdos, como decía Lenin, a retroceder un paso para poder avanzar dos. Cuando todo es social, no hay margen para ese tipo de acciones, y ya lo vimos muy claramente en el comportamiento de los grupos al interior de la Convención.

Un segundo elemento, muy pedestre si se quiere, dice relación con que esta nueva generación es la más educada de nuestra historia republicana, la más cosmopolita. Sin embargo, a diferencia de sus padres, sus ingresos son un 12% menor, algo que no había pasado antes desde que se miden estas variables. Siempre la generación nueva aumentaba sus ingresos un 10% promedio, en relación a la generación de sus padres. La frustración que ha provocado esta nueva realidad también explica en parte el 18 O. Parte de los temas de esta nueva sociedad no son solo de nuestro país; son fenómenos globales.

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