Editorial

La suerte está echada

Alea iacta est (Julio Cesar al cruzar el Rubicón)

Rolando Cárdenas y A.C. Mercado-Harvey

Esta fue la última y decisiva semana antes de la elección de mañana 4 de septiembre. Partimos con actos violentos por uno y otro lado, que solo reflejan la polarización en la sociedad chilena actual. No importa cuál sea el resultado, tendremos que lidiar con ella a partir del lunes 5 de septiembre. Antes de continuar y entrar de lleno en el análisis de la contingencia política, les hacemos una síntesis de las dos ediciones de esta semana de El regionalista.

En la edición del miércoles publicamos dos artículos informativos sobre actividades acontecidas en nuestra región. La primera es sobre la visita de Gabriel Salazar a San Fernando, con el propósito de hablar sobre los procesos constituyentes en Chile. El premiado académico fue invitado por la red de profesores de Colchagua al internado del ex Liceo de Niñas con el fin de dialogar con los docentes sobre las lecciones que podemos sacar de nuestra historia constitucional en vísperas del plebiscito. La segunda es sobre el Voto Estudiantil, realizado en el liceo Neandro Schilling, también en San Fernando y en el marco de las próximas elecciones. Los jóvenes entrevistados señalaron la importancia de hacer este tipo de votaciones simuladas para prepararse para el momento en que tendrán derecho a sufragar.

Con el continuo afán de informarle a nuestr@s lectores sobre la nueva Constitución, en la misma edición, publicamos las entregas 3 y 4 de Charles Abello Aguayo y Braulio R. Fernández con sus análisis sobre los artículos de la propuesta constitucional. La parte 3 está centrada en la libertad de enseñanza, derecho a la salud, seguridad social, trabajo, vivir en un lugar sin violencia y el importantísimo derecho al agua. Por su parte, la parte 4 nos habla de pueblos indígenas, libertad de pensamiento, derecho a asilo, reunión, propiedad privada, emprendimiento, libertad de prensa, derecho a la privacidad y datos personales, seguridad informática, derecho al descanso, acceso al libro, derechos de la naturaleza y al aire puro.

A mediados de semana, además, publicamos un nuevo Diálogo Regionalista, con algunos de los miembros del comité editorial, en el que analizamos el escenario político frente a las elecciones del 4 de septiembre. Este es un ejercicio que repetiremos el lunes 5 de septiembre para analizar los resultados del plebiscito de salida.

En nuestra edición del sábado, ad portas de los comicios, les presentamos dos análisis de lo que ha sido este proceso constituyente desde sus inicios. El primero, de uno de nuestros contribuyentes habituales, Gonzalo Martner, quien hace un certero análisis sobre la campaña de desinformación que ha hecho el sector del Rechazo y la desintegración de un sector de la centro izquierda que se ha aliado a la derecha. El segundo, de Edison Ortiz, hace un recuento del papel de la prensa escrita de derecha, que ha tenido un rol en enlodar el trabajo de la Convención desde el primer día. Para aquellos con memoria frágil, este es un buen resumen de la campaña mediática que montó la derecha desde el día que se vio derrotada 80 a 20 en el plebiscito de entrada.

Finalmente, les presentamos las últimas dos entregas, 5 y 6, del resumen y análisis del texto constitucional hecho por Abello y Fernández. En ellos analizan justicia, nacionalidad y la defensoría del pueblo. También, se centran en el capítulo 3 sobre naturaleza y medioambiente. En la parte 6 se enfocan en los poderes del Estado y sus novedades, como los sistemas de justicia, la Cámara de las Regiones, el Estado regional, entre otros.

Durante todos estos meses nuestro medio ha tenido un compromiso constante con la divulgación del texto constitucional y su análisis, con el fin de que nuestr@s lectores voten informad@s y conscientes de la importancia de la elección de este domingo. En nuestra edición del sábado, hemos tenido particular cuidado de no manifestar posiciones respecto a las opciones del plebiscito, para no contravenir la ley electoral que prohíbe pronunciarse o hacer propaganda por una u otra opción.

 Ahora, entremos de lleno en el análisis político contingente con los escenarios de la elección y los nuevos alineamientos que se podrían dar posplebiscito, asunto de lo que también nos habla Martner en su artículo.

Último round

Esta semana no fue solo el round metafórico, en relación a la elección, sino que un round pugilístico real en el Congreso. El diputado Gonzalo de la Carrera (ex Republicano) se fue de golpes contra el socialista Alexis Sepúlveda. No es primera vez que este diputado tiene una actitud violenta en el parlamento, pero esta vez se salió de madre. Además, esto ocurrió en el marco de sus insultos a dos mujeres: la ministra Siches y la frenteamplista, Marcela Riquelme, a quien trató de estúpida.

En un comienzo, el diputado dijo que se defendió, pero cuando las imágenes dejaron en evidencia la falsedad de sus declaraciones, dijo que estaba orgulloso de quedarse solo, ya que Jesucristo también había quedado en esa condición. Lo cierto es que el diputado es un paria incluso en su sector, el partido de ultra derecha lo expulsó en sesión de emergencia frente a la gravedad de la situación de violencia.

Esta expulsión no es más que una respuesta de relaciones públicas por parte del partido, que piensa igual que él: desprecia a las mujeres y es agresivo contra quienes no piensan como ellos. Precisamente, esto se hizo evidente de las declaraciones diputado Kaiser al anunciar la expulsión; es un chiste que se escribe solo. No olvidemos que Kaiser es el mismo que tuvo que salir a explicar lo que dijo respecto a sus cuestionamientos al sufragio femenino, entre varias joyitas de declaraciones controversiales e insultos varios. Tampoco se puede ignorar la pseudojustificación de la actuación de Gonzalo de la Carrera, cuando Kaiser dijo que: “Si el electorado supiese de las actitudes de la mayoría de nosotros en ciertas circunstancias, probablemente no habría votado por nosotros”.

Pero los golpes no vinieron solo por parte de la ultra derecha, la izquierda irracional también se mandó un numerito en Valparaíso, el fin de semana pasado, en medio de un acto a favor del Apruebo. El lado positivo de ello es que la condena fue transversal. Sin embargo, las declaraciones de la periodista Alejandra Valle y el desentendimiento del alcalde Sharp son impresentables. Hasta el productor del evento clamó ignorancia. Eso es bien absurdo, cuando cualquiera que sepa algo del grupo en cuestión debía suponer que harían algo polémico. Este evento podría haber tenido mayor repercusión si no fuese porque al día siguiente, en medio de una cicletada por el Apruebo, un tipo arrolló a varios ciclistas con una carreta. Al final, una agresión canceló a la otra y nos mostró en toda su crudeza la polarización que ha invadido el discurso y las acciones.

En esta campaña no hubo nocaut, veremos si el domingo se gana por puntos. La mayoría de las encuestas dan por ganadora, por poco, a una opción de modo consistente. Sin embargo, esta última semana hemos visto que los modelos matemáticos que miden comportamiento en redes sociales dan por ganadora a la opción contraria. Es decir, las encuestas dicen una cosa y el modelo matemático otro. Este es un escenario diferente al de elecciones anteriores donde ambos estaban alineados. Veremos, finalmente, cuál de los modos de medición son el predictor más certero para el tipo de elecciones que estamos teniendo en Chile.  

Tampoco sabremos, hasta el día de la elección, si la detención de Héctor Llaitul y su hijo tendrán un impacto; lo mismo con la golpiza que recibió Simón Boric, hermano del presidente. Pueden ser hechos irrelevantes a la hora de votar. Sin embargo, hemos visto que en una elección el factor emocional es algo real. Algunos votarán con el texto leído y comprendido, pero la mayoría lo hará de acuerdo a lo que le diga su corazón o su intestino. Esa es la conducta humana y l@s chilen@os no somos la excepción.

Alea iacta est

La frase de Julio César no es baladí, ya que nos remite a dos situaciones concretas que se verifican en esta elección: por una parte, no hay nada por hacer; solo esperar el resultado de la votación. Por otra parte, si se impone la opción Rechazo, será gracias a un importante grupo de votantes de centroizquierda que cruzaron el Rubicón y votarán con la derecha, algo que marca un quiebre después de más de 30 años de alianza política. No sabemos si será irreversible, produciendo un nuevo alineamiento político en el país, en las huestes militantes, o será algo circunstancial que un nuevo proceso constitucional vuelva a reagrupar de manera tradicional al arco político nacional.

Más allá del resultado del plebiscito de mañana, 4 de septiembre, los escenarios que se abren son complejos y, además, tienen el componente que las fuerzas políticas establecieron acuerdos informales: la derecha indicando que si gana el Rechazo apoyará un nuevo proceso para tener una nueva Constitución, cuya forma deberá acordarse en el parlamento y, por otra parte, si gana el Apruebo las fuerzas oficialistas, más la DC, se comprometen a establecer reformas al texto propuesto para superar sus deficiencias. Si cumplirán ese compromiso, está por verse y de ello depende la posibilidad que los actores políticos recuperen algo de credibilidad y que el gobierno y el presidente Boric, en particular, pueda recuperar la conducción del país.

Las señales primeras las dará el gobierno con dos hitos: el discurso del presidente la noche del 4, una vez conocidos los resultados, seguido por un cambio de gabinete que puede resolver la disputa por la hegemonía que libran soterradamente, a veces, y abiertamente, otras, el PS y el PC. Estos son los actores políticos claves que hay que mirar para ver hacia dónde se moverá el presidente.

Otro elemento de interés que tiene esta elección es cómo se comportará territorialmente el electorado. La zona norte ha sido tradicionalmente de izquierda, Parisi quebró ese electorado, y Boric lo recuperó en segunda vuelta. Lo que indican los sondeos de opinión es que debiera imponerse el Rechazo por un estrecho margen. La zona centro sur, y sur debería ser favorables al Rechazo, y la zona centro, Metropolitana, Valparaíso y O’Higgins debieran ser favorables al Apruebo. Todo indica que mientras mayor sea el margen del triunfo del Apruebo, mayores serán las posibilidades de imponerse a nivel nacional.

Que el voto joven favorece al Apruebo, que los mayores están por el Rechazo, que las capas medias son más favorables al Apruebo, que no se sabe cómo votarán los sectores populares que, desde que el voto es voluntario, dejaron de participar, todas interrogantes que solo podremos dilucidar el 4 de septiembre, desde las 20.00 horas, aproximadamente.

Que el lunes 5 seremos una sociedad más fracturada, con desafíos relevantes, que los actos de violencia vividos el día jueves, por lo menos, fueron unánimemente rechazados, la realidad que nos toca vivir requiere de un gobierno que lidere grandes acuerdos, una clase política que, parafraseando a Churchill, piense en la próxima generación y no en la próxima elección, que entendamos que, aunque tengamos visiones diferentes, podemos, ante problemas concretos, concordar caminos de solución.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp