Editorial

Tropezando con la misma piedra

Rolando Cárdenas y A.C. Mercado-Harvey

Primera semana de octubre y nos enteramos de lo obvio: el partido de Kast queda fuera de las negociaciones para una nueva Constitución, por decisión propia, y el PDG marca su propia agenda, pauteada por Parisi desde Estados Unidos, pidiendo un plebiscito de entrada y normas distintas para una posible nueva Convención. El resto de los partidos siguen negociando y el reloj sigue en avance.

Uno pensaría que el gobierno entendería que después del plebiscito las condiciones no son las mismas, pero, al parecer, o no lo entienden o se hacen los desentendidos. Eso se hizo evidente por la polémica causada por la ministra de la mujer y equidad de género, perteneciente al mínimo grupo del FA en el gobierno, debido al empuje por ampliar los derechos reproductivos de las mujeres. ¿Para qué empujar un asunto que divide y que no tiene ninguna posibilidad de pasar en este Congreso? Otro error no forzado.

Antes de entrar de lleno en el convulsionado escenario político, les presentamos el contenido de esta semana en El Regionalista. Con nuestro enfoque regional, Edison Ortiz nos informa sobre la inauguración de una granja educativa con el laberinto más grande de Chile en San Fernando, ceremonia que fue presidida por el ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, también de nuestra región.

Además, les compartimos dos notas de Adriana Bastías que nos informa sobre ciencia y mujeres investigadoras. La primera es sobre un festival de ciencia que tuvo actividades en Requínoa, con el propósito de acercar a la comunidad a la ciencia. La segunda es sobre la premiación a destacadas mujeres investigadoras en el marco del sexto aniversario de la Red de Investigadoras de Chile, conformada por 160 miembros en todo Chile.

Pese a nuestro enfoque regional, también tenemos gran interés por lo que ocurre en el mundo y esta semana no podíamos restarnos en compartirles un análisis sobre la primera vuelta presidencial en Brasil. Por tal motivo, les compartimos tanto un Diálogo Regionalista realizado con el historiador brasileño Alberto Aggio y la traducción de un artículo suyo en el que analiza la situación electoral de Brasil, tras la primera vuelta y las proyecciones del escenario de la segunda.

Ahora entremos de lleno en el panorama político nacional. Dice el sabio refrán popular que el hombre es el único animal que se tropieza dos veces con la misma piedra y, como la política es una actividad humana, tiene nuestras virtudes y defectos. Y en estos tiempos de acelerados cambios, los defectos resaltan con mayor fuerza.

La superioridad moral

El ministro Jackson planteó que la nueva generación gobernante tenía otro estándar moral, superior al de los viejos políticos, tanto de izquierda como derecha. Un error que todavía le pena, y esta semana hemos visto el ingreso de varios exconvencionales a las filas del estado; de hecho, alguien decía que el socialismo democrático se quedó con el gobierno y el Frente Amplio con el Estado. En vez de tener un acto de honestidad y plantear que así es el juego de la política, se justifican diciendo que son técnicos de alto nivel, o que como la exconvencional Schönhaut no es su pareja no se puede criticar su designación.

Los senadores Espinoza, de Urresti (PS) y Quintana (PPPD) se extralimitan, también, con una crítica desmesurada; ambos grupos dan un triste espectáculo ante una opinión pública, que solo ve más de los mismo, lo que ha hecho que la desconfianza con los políticos y las instituciones ya no puede estar más abajo.

La negociación por la nueva Constitución

Cada vez se ve más complejo el camino por lograr acordar las nuevas formas y plazos de la continuidad del proceso constituyente. Varios son los problemas que dificultan el proceso. La fragmentación de nuestro sistema político ha hecho que cada parlamentario piense solo en la próxima elección y, por tanto, la mesa de los 8 ha empezado a ser tironeada por distintos intereses que solo podrán resolverse transformándola en la mesa del Té Club, lo que dificultará cualquier conversación. Republicanos, los grupos duros de la derecha tradicional y el PDG dificultan los liderazgos, como el de Macaya que está por acordar la continuidad del proceso. Mientras más tiempo pase, más difícil será para los sectores de la derecha liberal lograr mantener su palabra.

Los famosos bordes, que en muchos casos ya es la discusión sobre modelos de desarrollo, y en el caso de la derecha cómo lograr que el mercado todo lo resuelva y la izquierda, por el contrario, dice que sea el Estado. Pareciera lógico que esos temas los defina el nuevo órgano constituyente.

Falta además concordar formas de elección, voto obligatorio, representación de los pueblos originarios, paridad, grupos de apoyo especializado, etc. Las encuestas, además, indican que las personas mayoritariamente creen que la nueva Constitución debe ser escrita por especialistas, algo natural después del espectáculo de la Convención.

Las tareas del gobierno

La buena noticia es el presupuesto presentado que ha sido valorado transversalmente, y con apuestas arriesgadas, se aminorará el déficit fiscal después de muchos años, se invertirá más en ciencia y tecnología, y se impulsará la inversión pública y la seguridad.

La dificultad, en este caso, es el bajísimo nivel de la inversión pública, que a nivel de los gobiernos regionales es paupérrima, cercana al 30%. Esto derivará, probablemente, en un acelerado gasto de recursos comprando bienes o haciendo transferencias, que permitirá terminar con un buen nivel de inversión, pero en cosas que no responden necesariamente a un diseño que aporte a los problemas estratégicos de las regiones y las comunas. Está claro que, cuando se gobierna, lo urgente se impone a lo importante.

La delincuencia sigue teniendo niveles que causan temor, por ejemplo, ya ha habido más de 10.000 portonazos y robos de vehículos en lo que va del año. El CPTPP o TPP 11 se debería votar la próxima semana y pareciera que falta un voto para ser aprobado, esto ha dividido al oficialismo y, para variar, hemos asistido a un festival de caricaturas respecto de este tratado comercial: que con él superaremos la crisis económica, que se destruirá nuestro medio ambiente y las empresas asolarán el país.

Lo que está claro es que se necesita dinamizar la economía y un buen ejemplo de esta tensión es la primera planta eólica Faro del Sur en Magallanes, que consideraba una inversión de 500 millones de dólares, y que fue retirada por la empresa del Servicio de Evaluación Ambiental ante exigencias injustificadas de las autoridades, reclamo que también respaldó el padre del presidente Boric.

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