Editorial

La hora del realismo político

“La promesa dada fue una necesidad del pasado;

la palabra rota es una necesidad del presente”. Maquiavelo

Rolando Cárdenas y A.C. Mercado-Harvey

Esta semana no fue una semana cualquiera en Chile, tuvimos el tercer aniversario del 18-O, estallido o revuelta social, como quiera llamarlo. Pudimos ver que se repitieron a micro escala lo que vimos ese día hace 3 años: protestas, quema de buses y saqueos. El presidente Boric salió a decir que los saqueos no eran más que delincuencia, que no era una forma de protesta. Algo en lo que concordamos casi todos los chilenos, pero que algunos, porfiadamente, intentan legitimar. Van tres años de ese momento de explosión de una bomba de tiempo social que no llevó a ningún cambio sustancial, más allá de una serie de votaciones que no nos llevaron a una nueva Constitución.

Sobre este tema tenemos una breve nota de Carlos Carrasco Olea sobre la hiperbólica posibilidad de transitar a un Cuarto Reich, con la analogía de la situación de Alemania hace un siglo, haciendo el diagnóstico de que solo un potenciamiento real de las organizaciones sociales y populares permitirá que el despertar de Chile no derive en la pesadilla de un gobierno autoritario de ultraderecha.

Un análisis de expertos en la arena política fue recopilado por Edison Ortiz en nuestra edición especial del miércoles, donde Gonzalo Martner, Carolina Rosetti y Mirco Macari nos dieron su diagnóstico a tres años del estallido social.

Otro interesante artículo de la semana es sobre el panorama económico general, tras el Imacec de agosto, con una serie de indicadores importantes en cuanto a la economía chilena y sus perspectivas. El ojo experto de Gonzalo Martner nos entrega elementos sobre el tapete que ningún otro economista expone.

Una noticia que ha marcado pauta a nivel internacional fue la renuncia de la primera ministra británica, Liz Truss, quien se convirtió en la líder del Reino Unido con el gobierno más breve en su historia. David Harvey nos habla sobre los peligros del populismo y cómo se llegó a esta profunda crisis en la política de Gran Bretaña.

Si de crisis se trata, la del municipio de Rancagua ha remecido a la semana política por el dictamen de Contraloría regional, que concordó con los concejales en lo irregular de la licitación de los contratos de la basura. La tormenta del mando de Juan Ramón Godoy en Rancagua ha sido cubierta y anticipada por El Regionalista, de la mano de los sagaces análisis y entrevistas realizadas por Edison Ortiz.

Por último, en la edición del miércoles, les presentamos una entrevista a Camilo Arenas, director y creador del Tercer Festival Encuentro Danza Pichilemu. En esta conversación, el prestigioso coreógrafo y bailarín nos habló sobre la temática de la memoria del agua, en torno a la cual se realiza este festival internacional en nuestro principal balneario regional. Gracias a la gestión de nuestra excompañera de labores, Flor Ilic, actual Seremi de las Culturas, A.C. Mercado-Harvey consiguió esta entrevista en la que Camilo nos comparte su experiencia a cargo de este maravilloso evento, que tiene lugar entre el 20 y el 22 de octubre.

La hora del realismo

Mucho se ha escrito sobre el estallido social, la verdad es que quien hace el análisis pareciera solo querer llevar agua a su molino, sea este político o académico. Solo podemos concordar que el estallido tuvo dos caras, como el ying y el yang: la violencia desatada y un malestar soterrado que corroe la sociedad desde hace varias décadas.

Ahora, es siempre necesario recordar que estamos frente a un fenómeno que es global, y que tiene que ver con un acelerado cambio en la sociedad, producto del desarrollo científico y la tecnología, y que ha dejado a grandes grupos de la sociedad marginados del sistema. Por eso, una de las cosas que ha generado mayores grados de consenso es la necesidad de superar el actual modelo de desarrollo y caminar hacía un modelo más de estado de bienestar.

Que las políticas neoliberales ya no sirven para el momento actual de nuestro desarrollo lo demuestra claramente Inglaterra que, con un gobierno conservador, aplicó la receta de bajar impuestos y terminó en una profunda crisis y una primera ministra que ha tenido el gobierno más breve que se recuerde. Temática que David Harvey analiza en profundidad en su artículo.

Pero, en esta ecuación, también debemos considerar el rechazo a la propuesta constitucional por un amplio margen, que tiene el efecto de dejar al gobierno en el descampado, sin programa y un norte definido, y un crecimiento del sector más duro y populista de la derecha, que ve acrecentar sus posibilidades de acceder al poder.

Hoy, el socialismo democrático, junto a la derecha más moderada y liberal deben ser capaces de llegar a consensos que eviten los maximalismos de un lado o del otro. Lo que los grupos identitarios no quisieron hacer en la Convención. Veremos si ahora, los dirigentes políticos son capaces de demostrar un actuar pensando en el bien común; no en la próxima elección.

Hay señales que ayudan, después de la burda encerrona que realizo Rafael Cumsille al presidente Boric, el rechazo a este acto ha sido transversal, resaltando el valor de la institución presidencial.

Turbulencias en el Congreso

Si de encerronas se trata, no pasaron inadvertidas las palabras de la líder máxima del populismo en Chile, Pamela Jiles, quien se mandó la joya de declarar que no fue Piñera el peor presidente que ha tenido nuestro país, sino el actual. Si se trata de hipérbole, esta superó cualquier expectativa. No solo es una declaración fácticamente falsa, sino que mal intencionada, porque ella sabe muy bien que ni la inflación (cosa de la que ella sí tiene responsabilidad por sus llamados a retiros de las AFP), ni los problemas económicos, en general, tienen que ver con el gobierno de turno. De hecho, ninguno de los problemas citados son nuevos, ni son responsabilidad de ningún mandatario por sí solo. Pero el populismo, muy en boga, hace nata.

Pero la mayor turbulencia en el Congreso fue la renuncia del presidente de la Cámara, Raúl Soto, diputado de nuestra región. Según el acuerdo vigente, el turno lo tenía Karol Cariola (PC), pero la derecha ha decidido no respetar el trato, tras el triunfo del Rechazo. Esto se ha visto empantanado por el creciente protagonismo que ha adquirido el PDG como un partido de “centro”. En realidad, es un partido populista cargado a la derecha, que de centro tiene bien poco. Veremos, en las próximas semanas, cómo termina este capítulo en la teleserie del Congreso.

Las tareas esenciales

Hemos insistido en la necesidad que el presidente tome un camino, hoy las posibilidades se estrechan cada vez más y, considerando el contexto político, económico y social, está claro que el gobierno debe concentrar sus esfuerzos en cuatro grandes tareas: reforma de pensiones, reforma de salud, reforma impositiva y activación de la economía, particularmente en la recuperación de empleos, ya que todo indica que el 2023 será muy complejo. Ahora, estas reformas requieren ser consensuadas con la oposición, dada la correlación de fuerzas en el parlamento, por tanto, el presidente debiera convocar a políticas de estado en estas materias.

Junto a lo anterior, debe facilitar con realismo, el acuerdo para elaborar la nueva Constitución, entendiendo que no está en la mesa de las decisiones.

Seguridad requiere respuestas

Un buen ejemplo es la seguridad ciudadana. El presidente, en su discurso el 18 de octubre, refleja las dificultades existentes: apoya a Carabineros y, a la vez, critica fuertemente prácticas de violaciones a derechos humanos, que no debieran existir.

Entonces, por una parte, se debe evitar que se politice el tema de Carabineros, ya que se debe avanzar rápida y sostenidamente en la reforma a la institución, para permitir que pueda enfrentar los desafíos de esta nueva delincuencia, que es más organizada, violenta y global. Si el gobierno no es capaz de ponerse a la cabeza de la reforma concordada con todos los actores, nos enfrentaremos a una serie de problemas entre los actores del sistema de justicia, que se puede graficar con la decisión de retirar parte del personal de Carabineros (SIP) que apoya a la fiscalía, ya que el mando de Carabineros considera que no cumplen funciones relevantes, y la fiscalía que dice que son esenciales y que, sin ellos, no podrán cumplir con sus tareas. Por otra parte, no olvidemos que toda institución es renuente a modificar el statu quo.

Como se puede apreciar, los desafíos de este gobierno son grandes, y como indicó Maquiavelo hace siglos: “quien desee éxito constante debe cambiar su conducta con los tiempos”.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp