Olvidémonos de las paltas: los desafíos sociales deben ser los motores de la economía

Ni grandes ideas incubadas en Silicon Valley, ni continuar agotando acuíferos a punta de paltas y cerezas. El desarrollo que propone el economista José Miguel Benavente toma problemas con impacto social y los transforma en iniciativas económicas que suman saberes, coordinaciones y tecnología de la mano de un liderazgo regional convocador.

Por Claudio Urtubia Cornejo

Nuestra economía ha vivido por décadas el rol de un estado cruzado de brazos, observador y, acaso, corrector de las “distorsiones” del mercado. Ello, de la mano de economistas que impulsaron un modelo de renuncia del mundo público al ingreso en el juego de la oferta y demanda.

Pero, surge una nueva generación de economistas que hablan sin complejos de la necesidad de reforzar las capacidades del estado para orientar los esfuerzos de desarrollo. Y eso sobre todo en las regiones, en la periferia de los polos de concentración del capital.

ENEO, el Encuentro Empresarial de O’Higgins, realizado cada año desde 2016, se desarrolló este año por streaming, difundiendo por su propia web y a través de dos plataformas: Emol TV y Mundo TV.

El economista José Miguel Benavente estuvo en la última sesión de ENEO, el Encuentro Empresarial de O’Higgins, que cada año organiza la Corporación Pro O’Higgins desde 2016. En la exposición del economista, participaron como panelistas el presidente de la Sofofa, Richard von Appen, el gerente general de Agrosuper, Guillermo Díaz y el gerente de Sustentabilidad de Codelco El Teniente, Germán Sandoval.

Benavente habló de eficiencia estática y eficiencia dinámica y de las virtudes de las Políticas Orientadas por Misiones, POM, un método que sacude la economía de los territorios, haciéndose cargo de desafíos sociales con la bandera de la innovación en tiempos y con objetivos medibles. En esos desafíos sociales, por ejemplo, calzan perfectamente los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. La clave de estas intervenciones está en el fortalecimiento de las capacidades del estado en varios ámbitos: papel activo y de liderazgo en tomar los desafíos sociales y transformarlos en misiones concretas, para impactar favorablemente en el desarrollo y la difusión de tecnologías.

Cada una de las sesiones del encuentro de este año, emitidas los días miércoles, tuvo una audiencia promedio cercana a las 20 mil personas. La primera de ellas, del 4 de agosto, abordó el tema cambio climático y energías renovables; la segunda, los cambios que se instalan con el teletrabajo; la tercera, emprendimiento y nuevos negocios y la última, en la que expuso el economista José Miguel Benavente, tuvo por tema la economía y el desarrollo regional.

Si quiere saber un poco más de Políticas Orientadas por Misiones, le recomendamos este paper de Mariana Mazzucato y Caetano C.R. Penna: http://publications.iadb.org/es/la-era-de-las-misiones-como-abordar-los-desafios-sociales-mediante-politicas-de-innovacion

Por eficiencia estática, el economista distinguió las inversiones que van a sectores de la economía con retorno seguro. En nuestra región, por ejemplo, serían las inversiones agropecuarias, con rentabilidad sólida en productos exportables y con alta generación de empleo. Sin embargo, puede haber mayores retornos a empresas, grupos de investigación, universidades las que, pese a estar en posición inferior en liderazgo a nivel nacional, pueden tener una tasa de retorno potencialmente más rápida. Ello, asumiendo desafíos sociales y tecnológicos que van más allá de los negocios tradicionales. En este caso, se trata de inversiones con resultado de eficiencia dinámica.

La afirmación es significativa porque hasta ahora la inversión pública promovida desde el centro se puede entender en la línea de esfuerzos con eficiencia estática.

Una arista adicional de la inversión con decisión regional tiene que ver con la dimensión relacional de quienes protagonizan el esfuerzo de desarrollo. Los libros, papers, documentos son un gran acervo de conocimiento tácito y lo que potencia ese conocimiento, multiplicando su alcance, es la interacción entre quienes lo aplican. Y esa interacción, se consigue en el territorio mismo donde se conjugan capital, saberes, estado, iniciativa privada, científic@s.

El caso de los ventiladores

En su exposición, Benavente destacó un caso regional de identificación de un motor de crecimiento, que catalizó saberes, sinergias, tecnología y cooperación, dando respuesta a una necesidad con alto impacto social en contexto de pandemia.

A causa del bloqueo de importación de respiradores para UCI, en los meses iniciales de la pandemia, investigadores de varios puntos del país iniciaron pruebas, diseño e implementación de respiradores, iniciativas que fueron potenciadas conjuntamente por Socialab, el Ministerio de Ciencias y Tecnología, el Banco Interamericano de Desarrollo y SOFOFA Hub. Se buscaba incentivar la respuesta colectiva a un desafío tecnológico con evidentes beneficios sociales y en un plazo breve. Varios grupos de investigación alcanzaron la meta, entre ellos la Universidad de Concepción aliada con la empresa pública Astilleros Marítimos, ASMAR, cuyo esfuerzo concluyó en tres meses desde que se hizo la convocatoria con la entrega de 10 respiradores al Hospital de Concepción.

¿Qué desarrollo regional propone la Estrategia de Innovación?

La metodología de Políticas Orientadas por Misiones es impulsada por el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, y su impulsora principal es la economista italo-estadounidense, Mariana Mazzucato, intelectual que está siendo muy seguida por el mundo progresista de la centro izquierda de Chile. A nivel nacional, José Miguel Benavente, quien ha desarrollado investigación en torno a la innovación desde hace una década, es uno de los impulsores y estudiosos de las POM.

La Estrategia Regional de Innovación la encuentra junto con la Estrategia Regional de Desarrollo (vigente esta última hasta 2020) en www.goreohiggins.cl.

En nuestra región, toca indagar si es que la Estrategia Regional de Innovación está asumiendo esta metodología que refuerza las capacidades estatales en el territorio. Porque a veces, la innovación se entiende como el intento de transferencia de grandes iniciativas de laboratorio, al estilo de Silicon Valley. Y, sin embargo, una innovación disruptiva, movilizadora y con impacto económico y social puede ser algo bastante más práctico. Como, por ejemplo, 10 respiradores mecánicos para un hospital agobiado por su escasez.

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