Lo que se decide el 4 de septiembre: no volver al pasado autoritario y violento

Siempre he creído que el chileno es un pueblo sabio, que sabe cuándo le quieren meter el dedo en la boca. Y el día 4 de septiembre ni Ud. ni yo estaremos del todo solos en la urna. También, nos acompañará la historia, el pasado, el presente y el futuro. Somos herederos de una larga tradición de luchas y combate.

Edison Ortiz

La Convención: balance patriótico

Conversando con Benito Baranda, sobre los atributos de la propuesta de nueva Constitución, este se reconfortaba de haber participado de la elaboración de una “Constitución muy humanista”.  Se refería con ello, al tono humano no solo de su redacción, que se escapó del espíritu meramente normativista de las constituciones anteriores, sino también al contexto – representantes de todo el país, de pueblos originarios, con paridad de género, etc. – y la rica discusión que se dio durante toda su tramitación.

Si los bolivianos se demoraron un año solo en ponerse de acuerdo en su artículo 1°, que estableció entre otras cosas la plurinacionalidad, nuestra Convención, en el mismo tiempo, hizo su trabajo de manera espectacular en un escenario que, desde su instalación, evidenció nubarrones en el horizonte, que se iniciaron ese mismo día cuando la convencional Teresa Marinovic señaló, a canal 13, que: “somos un grupo importante, y si no los somos en términos de votos, vamos a buscar otra manera”, advertencia que, luego, llevaron  a cabo al pie de la letra.

Mucho antes de que se hiciera público el escándalo del constituyente Rodrigo Rojas Vade, la Convención empezaba a ser atacada de modo sistemático. En un trabajo que hicieron alumnos de la Universidad de Santiago, y que publicó El Regionalista en una edición anterior, los estudiantes de postgrado recopilaron, en el transcurso de diez meses, más de una decena de artículos y columnas donde, tempranamente se fue advirtiendo sobre la manipulación y tergiversación de la información que salía respecto de la Convención.

En una columna premonitoria mía, que publicó El Mostrador, el 13 de agosto de 2021, algunas semanas antes de la divulgación del caso Rojas Vade, señalé también que: “de allí, también, la responsabilidad de los propios constituyentes, de ponerse a la altura de la circunstancia histórica para la que fueron electos y que actúen con responsabilidad, evitando la provocación y la emisión de declaraciones que pueden prestarse, en un clima de crispación creciente, para malentendidos o tergiversaciones”.

Lamentablemente, el mundo individualista en el que vivimos, y la necesidad de aparecer en los medios a cualquier precio, llevó a algunos constituyentes a “pisar el palito” y fueron transformados rápido, en especial por la prensa tradicional, en una especie de niños símbolos de las supuestas tonteras que se inoculaban en los pasillos de la Convención. Uno de ellos fue precisamente un constituyente de esta región, del distrito 16.

Contra viento y marea – lo que incluyó miles de cuentas falsas, bots, noticias falsas, tergiversaciones y, a veces, el propio debate acalorado que debía darse en un país no acostumbrado a conversar sus diferencias ni a procesarlas -, la Convención hizo su trabajo y entregó, en la fecha estipulada, la propuesta de Constitución que votaremos el próximo 4 de septiembre.

Romper con un pasado violento y aprender a procesar institucionalmente nuestras diferencias

No me referiré a los aciertos de la nueva Constitución. Ya lo han hecho en este mismo medio, continuamente, la abogada Yasna Araya, el propio Gonzalo Martner, el historiador Gabriel Salazar, Benito Baranda, entre otros, y quien suscribe este texto. El simple hecho de que, por primera vez en nuestra historia, tendremos una Constitución conversada entre chilen@s, que no es el resultado de un orden autoritario y centralista – 1925 – o impuesto a sangre y a fuego, por el bando vencedor contra los intereses de una mayoría silenciosa – 1833 y 1980 – es un tremendo avance en nuestra débil construcción histórica de ciudadanía.

Que nuestr@s hij@s se reconozcan en un orden que fue fruto de una deliberación democrática sin parangón en nuestra historia es algo de lo cual l@s chilen@s debiésemos sentirnos orgullos@s. Que, por primera vez en nuestra historia, una inmensa mayoría de chilen@s, con voto obligatorio, decida votar el marco normativo, que regirá nuestras relaciones por, a lo menos, los próximos 30 años es, también, otro hito sin parangón en nuestra historia.

Como siempre, en las urnas no estaremos solos decidiendo con nuestra conciencia

Por cierto, no amainarán las noticias falsas – que me quitarán mi casa, que me expropiarán mis ahorros, que no tendré agua-, ni las impericias del gobierno de turno, que ha mejorado últimamente su performance de cara al plebiscito; tampoco ayudarán los contextos – inflación, alza desmedida de la canasta básica, la alta tasa de interés, etc. -, tampoco el transversal y viejo partido del orden que, por lo menos, sinceró su amor por la Constitución de Pinochet; menos los senadores intentando sacar las castañas con la mano del gato para salvar sus prebendas y privilegios. En cualquier escenario, ell@s nunca dejan de mirarse el ombligo. No estarán los aportes, tanto ayer como hoy, ya que el Rechazo concentra más del 90% de ellos. Tampoco faltan los agoreros – varios de ellos compañeros de ruta nuestros – de que nada cambiará, de los 4/7 o de la extensión del actual Congreso hasta 2026. Si la historia estuviera escrita desde siempre, ¿sería mejor pasar de largo por esta vida?

No es un escenario muy distinto al de los últimos tiempos. Como en 1983, 2019, y tantas otras oportunidades, estaremos sin grandes líderes ni referentes políticos que nos representen y acompañen. De nosotros dependerá no dejarlos luego pasar por caja para cobrar. Siempre he creído que el chileno es un pueblo sabio, que sabe cuándo le quieren meter el dedo en la boca. Y ese día 4 de septiembre ni Ud. ni yo estaremos del todo solos en la urna. También, nos acompañará la historia, el pasado, el presente y el futuro.

Somos herederos de una larga tradición de luchas y combate. Ese día estarán, junto a nosotros, los liberales que se opusieron al autoritarismo portaliano, estarán Francisco Bilbao y la Sociedad de la Igualdad, también los Matta y Los Gallo, símbolos de la disidencia territorial; estarán Balmaceda, Pedro Aguirre Cerda y Allende, así como aquellos que desfilaron por la Patria Nueva y quienes creyeron alcanzar el cielo por asalto con Allende. Estarán Rodolfo Seguel y los valientes sindicalistas de mayo de 1983, estará el pueblo que se opuso a la continuidad del dictador, se harán presentes los pingüinos del 2006 y el movimiento estudiantil de 2011, cuyos principales líderes hoy nos gobiernan. Estará la irreverente juventud de octubre de 2019, y aquellos que marchamos por NO Más AFP’S en 2016. Y, por cierto, una inmensa mayoría de chilen@s que dijimos Apruebo, en 2021.

Es tiempo de poner fin a nuestra violencia institucional histórica y empezar a construir un orden conversado. No le quepa duda de que sus hij@s, y los hij@s de ell@s, se sentirán muy satisfech@s de que sus padres decidieran votar por una patria conversada, donde quepamos todos. Que no crezcan como nosotr@s con la imagen de La Moneda en llamas y milicos desfilando por nuestras casas y calles, con la amenaza perentoria sobre nuestr@s adult@s de que los podían matar, como recuerdo literalmente los días posteriores al 11. Que tampoco, como sucedió con la infancia en los 80, crezcan con sus barrios y poblaciones allanadas y con muert@s en cada protesta. Que no jubilen con los sueldos miserables de sus abuel@s y que, al dejar de trabajar, miren su vida en retrospectiva, y perciban que recibieron un mejor país y entregaron una patria mejor todavía.

También, eso nos jugamos el próximo 4 de septiembre. No solo normas constitucionales, sino maneras de convivir. Yo quiero una patria conversada y nunca más asonadas militares o golpes autoritarios que se repiten cada cierto tiempo, al punto de normalizar nuestra violencia como ha sucedido hasta hoy. El 4 de septiembre es tiempo de cambiar.

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2 comentarios en “Lo que se decide el 4 de septiembre: no volver al pasado autoritario y violento”

    1. Victor Peña Fernández

      El articulo representa exactamente la visión que muchos tenemos del proceso que estamos viviendo. Un lujo tener la oportunidad de leer a Don Edison Ortiz.

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