Sobre el cierre de la Pedagogía en Física en la PUCV

La Pontificia Universidad Católica de Valparaíso cerró las carreras de pedagogía en Física y en Química, al parecer, a causa de la  baja de matrícula en los últimos años. No se consideró la alta empleabilidad de los egresados ni la urgencia de preparar docentes para un área sensible del desarrollo nacional como es la ciencia, ni la proyección de un déficit de pedagog@s que alcanzaría a los 30 mil en 2030.

Dra. Carla Hernández Silva

Directora de Vinculación con el Medio de la Facultad de Ciencia, Universidad de Santiago de Chile

Interesada en la ciencia ingresé a estudiar física a la Universidad Católica de Valparaíso (PUCV). Lo de ser Pontificia le llegó en el camino, igual que a mí el interés por la pedagogía. Fue gracias a buenos profesores que aprendí física y entendí la importancia que tenía enseñarla. Decidí dedicar mi vida a eso, a buscar nuevas formas de motivar a las futuras generaciones para interesarse en la ciencia y, especialmente, por cambiar la imagen que suelen tener las personas acerca de la física.

Como egresada de la PUCV he recibido, con sorpresa y tristeza, la noticia del cierre de la carrera de Pedagogía en Física, decisión que también ha ido acompañada del cierre de la carrera de Pedagogía en Química y Ciencias Naturales. En ambos casos, el motivo parece ser solo la disminución en el número de matrículas, es decir, razones económicas. La noticia fue informada a las autoridades de la carrera en una reunión sostenida en mayo de este año, según informa el decano de la Facultad de Ciencia, Manuel Bravo Mercado, en una carta dirigida al rector de la PUCV. En la misma carta, el Decano expresa su desacuerdo con la decisión, de la cual no fue partícipe el cuerpo académico. Es más, parece ser que no hubo ninguna instancia de diálogo y reflexión al interior de la universidad para tomar acciones que permitieran revertir la situación.

Más allá de cuestionar o no la forma en que se tomó la decisión, resulta preocupante porque sabemos que nuestro país necesita más docentes. Por ello, es fundamental que las carreras de pedagogía sean fortalecidas al interior de los planteles de educación superior, no castigadas ni amenazadas por un cierre inminente. Mucho menos, cuando la baja de matrículas responde a una situación país, tal como reveló el estudio realizado por el Observatorio Docente del Centro de Investigación Avanzada en Educación, CIAE, de la Universidad de Chile, en 2021, indicando un descenso de un 35% en las matrículas de primer año para carreras de pedagogía desde 2018.

En el caso de la PUCV, para el proceso de admisión 2022, sólo 8 estudiantes se matricularon en el primer año de la Pedagogía en Física, de 30 vacantes que ofrecía el plantel, según informa el Consejo Nacional de Educación, CNED, en su Registro Base Histórica INDICES. La situación de la matrícula de primer año había sido similar en 2021, con 10 nuevos estudiantes, lo que contrasta fuertemente con los 65 matriculados en 2020, 61 en 2019 y 58 en 2018.

Pero ¿cuál es el panorama a nivel nacional? En un artículo publicado, junto a otros colegas, en 2020 se indicaba que, las tasas de matrícula, en el período 2007-2017, fueron estables para la carrera, con un ingreso promedio de 259 estudiantes por año durante ese período. Utilizando ahora la base de datos CNED, es posible identificar 11 carreras de pedagogía en física con matrícula en 2022 que ofertaron 290 cupos en total, con solo 178 matriculados.

Diversas opiniones de especialistas en la materia han sugerido que el déficit de profesores en Chile, en un panorama general de las disciplinas, será cercano a 30 mil al año 2030. Entre los posibles factores que estarían generando esta situación, se apunta a la empleabilidad.

En el caso particular de la PUCV, para el conjunto de carreras de pedagogía en biología, física, química y ciencias naturales, la empleabilidad al primer año alcanza el 84,3% según datos del portal mifuturo.cl. La empleabilidad para un/a profesor/a de enseñanza media (física incluida) en Chile es del 83,0% al primer año de egreso y, según el mismo portal, la empleabilidad entre 2016 y 2020 se ha mantenido estable para el área. Aunque las cifras no parecen desalentadoras, la empleabilidad se ha visto afectada por los últimos cambios curriculares que generaron disminución de horas de clases en física en las escuelas y que vaticinaban una posible extinción de la profesión. Al respecto, en una columna publicada en 2018, se insistía en la necesidad de tomar medidas para fortalecer la pedagogía en física y evitar situaciones como el cierre de carreras de la que ahora somos testigo.

Independiente del motivo, la situación de la PUCV puede ser vista como un caso aislado, o bien, entendida como un llamado de atención y alerta para que no se convierta en el primero de muchos. Es, también, una oportunidad para debatir, como país, hacia dónde va nuestro sistema educativo, si no tendremos profesores. Y sin profesores de ciencia, ¿cómo esperamos formar a las futuras generaciones de profesionales, ciudadan@s y tomadores de decisiones? En un contexto de crisis climática global y pandemia sanitaria mundial, ¿puede alguien cuestionar que aprender ciencia no es algo relevante? ¿Nos interesa realmente que a nuestras hijas e hijos se les enseñe ciencia en la escuela? Preguntas como estas son necesarias de abordar con pensamiento crítico, en diversas instancias y espacios.

Iniciativas, como las reuniones de la Agrupación de Decanos de Facultades de Educación (Confauce), son importantes para coordinar acciones conjuntas que permitan orientar las políticas públicas necesarias para fortalecer las carreras de pedagogía. Sin embargo, no hay que olvidar que muchas carreras de pedagogía en nuestro país dependen de facultades de Ciencia, apostando, también, por una sólida formación disciplinar. L@s decanos de Ciencia están quedando fuera de estas discusiones. Hago un llamado al ministro Ávila para no olvidar que, desde las ciencias, también hay personas preocupadas por la formación docente, y por fortalecer nuestras carreras de pedagogía.

Yo estudié pedagogía en física en la PUCV, soy agradecida de la formación que recibí y lamento profundamente la decisión que han tomado, por el daño que implicará en el mediano plazo para la educación científica del país. Espero que aún no sea tarde de reconsiderar y que escuchen a la comunidad educativa para poder revertir la decisión. Aún podemos frenar el déficit de profesores en Chile y, para eso, las universidades deben actuar en coherencia con lo que la sociedad espera y necesita de ellas. Cerrar carreras sin un plan de acción no es una opción.

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8 comentarios en “Sobre el cierre de la Pedagogía en Física en la PUCV”

  1. Yo estudié en la UCV y recuerdo esos laberintos donde cursé el ramo «física y humor «. Eso parece hoy la decisión de cerrar la carrera. Las ingenierías comerciales y otras crecen como maleza. Bueno, es nuestro sello de país arribista que sólo mira lo inmediato y no lo esencial. Saludos a Carla

    1. Gracias por tus palabras Francisco, son bellos recuerdos. Asignaturas como Fisica y Humor marcaron no solo a quienes somos profes, sino también a muchas generaciones de profesionales que se acercaron a la física de una manera diferente. Saludos!

  2. En las universidades europeas se ingresa a las licenciaturas en las diversas disciplinas científicas y luego se cursa el Master que lleva a la especialización en pedagogía. Acá en algunas universidades se ingresa directamente a la carrera de pedagogía con mención en una o dos disciplinas científicas como en la UCV y la USACH. En la Universidad de Chile y la PUC se ingresa a la licenciatura y luego hay un año de formación en pedagogía. Tal vez debiera uniformarse el sistema como lo hace la OCDE. Se evitaría la «competencia desleal » tal vez.

    1. Ana Navarro Calquin

      Soy profesora de matemáticas hace 17 años, cada vez es más difícil hacer clases y la remuneración no es proporcional al esfuerzo. Hacen falta buenos profesores, pero también buenas condiciones labores. Un profesor de ciencias debe trabajar en más de un colegio si espera tener más de 25 horas, y aún así no pasaría los 600 mil de ingreso. Cerrar estás carreras es parte de las consecuencias que todo el sistema está creando. La Pucv abre más escuelas de ingeniería pero no apoya la pedagogía en ciencias, enviado al lugar muy lejano a su escuela de ciencias y dejando en el centro a los edificios de ingeniería.

  3. Para que no se cierren carreras de pedagogía en general debe crecer la expectativa de sueldo del profesor, porque a pesar de tener buena empleabilidad no sirve de mucho terminar una carrera profesional que no permita ganar dinero (porque con eso se vive, no de la vocación) y por ende ya no exista un interés en estudiar estas carreras. El problema tiene distintos orígenes.

  4. Hay que ponerse de acuerdo entre las instituciones del Estado.
    Otra variable que incide en la toma de decisión del cierre de un programa de pedagogía tiene que ver con que el nivel de matrícula es cobrado a la hora de las acreditaciones y es considerado como una señal de falta de autorregulación, pero qué pueden hacer las carreras de pedagogía cuando es un efecto global del poco atractivo que le ven los jóvenes al elegir carrera?

  5. Con una gran pena veo que cierran una carrera que llenó mi corazón cada día que iba…
    Desde casa central el lugar tan bonito que teníamos hasta Curauma donde había un gran proyecto y laboratorios donde hacía volar mi imaginación. Es cierto que no es una carrera sencilla y también es cierto que hay que tener vocación de servicio a la comunidad el querer transmitir este conocimiento… sueldos no muy altos para el alto nivel que nos pedían al cursar esta carrera quizás es la razón para la baja matrícula.
    Debo decir en defensa de la carrera que fue lo mejor que me ha pasado y si tuviera que elegir de nuevo, volvería a la pucv hambriento de conocimiento y que esa hambre, sea realmente saciada por las grandes mentes que me han formado. Mucho de lo que soy hoy día, se los debo a ellos… gracias profesores, desde rodrigo rivera hasta nuestra eterna secretaria que podría estar muy cansada y aún así me recibía con una gran sonrisa… nunca lo olvidaré… seguiré inspirando a mis estudiantes, así como ustedes me inspiraron cada día que pisaba esta hermosa facultad de física.

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