Votación en Miami con récord de asistencia

L@s chilen@s en el extranjero no son ajenos a lo que ocurre en su país de origen, como evidenciaron estas elecciones. Sin embargo, quienes votamos fuera tenemos un compromiso mayor, porque no solo votamos de modo voluntario, sino que muchos deben viajar horas en auto e incluso en avión, debido a que los consulados no están precisamente en cada ciudad.

A.C. Mercado-Harvey

El voto chileno en el extranjero también tuvo gran participación, pese a que el sufragio en el exterior es voluntario; no obligatorio. Según los funcionarios del Consulado de Chile en Miami, votó mucha gente, más que en la segunda vuelta presidencial. Lo cierto es que la impresión de l@s funcionari@s no estuvo equivocada, porque la cifra casi se triplicó. Si en el plebiscito de entrada votamos 3.987 chilenos, en el plebiscito de salida lo hicimos 9.112.

Si bien, del total de 97.239 chilen@s que votamos en el exterior, la mayoría lo hizo por el Apruebo, los márgenes fueron más apretados que votaciones anteriores y en Estados Unidos el Rechazo ganó, como ocurrió en Chile. En total, se dio una votación opuesta a la ocurrida en Chile: en el exterior el 60, 92% votó por el Apruebo, mientras que el 39,08% lo hizo por el Rechazo. Los números explican por sí solos por qué la derecha se negó sistemáticamente a darle el derecho a voto a l@s chilen@s en el extranjero. Sin embargo, casi 100 mil votos no van a cambiar el resultado de una elección.

Por segunda vez, las votaciones se realizaron en el Centro de Convenciones del hotel Double Tree de Hilton, debido a que tiene mucha más capacidad que el Consulado, que se encuentra en el centro de Miami. Debo reportar que el voto en el Centro de Convenciones fue tranquilo y mucho más cómodo que en el Consulado. Los vocales de mesa estaban mejor informados que en la votación que me tocó en Miami en el plebiscito de entrada. En aquella ocasión, a mi hijo le quisieron objetar el voto, porque tuvimos que ayudarlo a cerrar el voto. Algo que en Chile jamás ha sucedido, porque el voto asistido no es ningún problema. Esta vez mi hijo votó sin asistencia, pero salió con el voto a medio doblar y una de las vocales quiso hacer asunto de aquello, pero no prosperó cuando le informé que conozco bien la ley electoral. Así todo, fue mucho más amable que los funcionarios consulares que me tocaron en la votación del 2020.

Los números fueron casi idénticos en porcentaje: en el plebiscito de entrada la opción para escribir una nueva Constitución obtuvo un 62,87%, mientras que el Rechazo se impuso por un 62,55%. Esto no es sorpresivo si tomamos en cuenta que Kast ganó en Estados Unidos en la segunda vuelta de 2021. Hay que tomar en cuenta que una buena cantidad de chilen@s han salido de Chile en el último tiempo, y han escogido Miami como destino. Buena parte de esos compatriotas salieron después del estallido social, huyendo del supuesto comunismo que se venía y que nunca llegó. Algo similar a lo ocurrido en Israel, donde también ganó el Rechazo, país al que llegaron chilen@s con lazos en ese país, alarmados ante la posibilidad que Jadue pudiese ser electo.

L@s chilen@s que viven en el extranjero en su gran mayoría votan por la izquierda, y esta vez no fue diferente. Sin embargo, los márgenes no fueron tan generosos y en algunos países, como Estados Unidos, el resultado fue lo opuesto del plebiscito anterior, pero en la misma tendencia que la elección presidencial. Es decir, con una inclinación a la derecha.

L@s chilen@s en el extranjero no son ajenos a lo que ocurre en su país de origen, como evidenciaron estas elecciones. Sin embargo, quienes votamos fuera tenemos un compromiso mayor, porque no solo votamos de modo voluntario, sino que muchos deben viajar horas en auto e incluso en avión, debido a que los consulados no están precisamente en cada ciudad. Por ejemplo, si una persona vive en Dallas debe ir a Houston, que queda a cuatro horas en vehículo. Si alguien vive en Saint Louis, Missouri, debe ir al estado de Illinois, a Chicago, específicamente, y para ello debe viajar cinco horas en auto. Yo resido en Sarasota, sí, la misma ciudad donde vive en Chino Ríos, a quien jamás he visto ni tengo interés en ver, que queda a 3 horas y media de Miami. Es decir, que debo viajar más de seis horas ida y vuelta para ir a votar, razón por la cual cada elección presidencial voto en Chile, donde mi local de votación queda a no más de quince minutos de mi casa.

Por tanto, un@ chilen@ que quiere votar en el extranjero tiene un claro compromiso con su país y le importa lo que pasa. Nadie lo obliga, no hay multas de por medio y no debe justificarse en ningún lado si no vota. Al contrario de lo que piensan algunos en Chile, l@s chilen@s que votamos fuera estamos muy informados, a veces más que los compatriotas que viven en Chile. Es un gran mito eso de que: “¿qué sabes tú si no vives en Chile?” La respuesta es mucho. Un dato al respecto, nuestro medio El Regionalista, tiene más lectores fuera de Chile que dentro de nuestra propia Sexta Región. Aunque sea un dato anecdótico, da cuenta del interés de nuestr@s compatriotas en el exterior por estar muy bien informados de lo que acontece en Chile.

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